17/4/16

CÓMO AYUDAR EN EL CONTROL DE ESFÍNTERES

Alrededor de los 20-24 meses es el momento para empezar con el control de esfínteres; pero al igual que ocurre con otros aprendizajes, la adquisición del control de esfínteres tiene una serie de prerrequisitos madurativos

  • El niño/a debe conocer y entender el significado de ciertas palabras clave (pis, caca, mojado, sucio, seco, limpio, orinal, etc.).
  • Tiene que ser capaz de asociar sensaciones corporales con los términos pis y caca. También tiene que darse cuenta de que hay sensaciones que ocurren antes de sentirse mojado o sucio para poder pedir ayuda.
  • Tiene que haber visto a otros hacer esas cosas en el lugar apropiado, utilizando las palabras o explicaciones oportunas.
  • Debe tener desarrolladas unas condiciones básicas físicas y psicomotoras que le permitan realizar el control con una paulatina autonomía.
  • Por último, debe ser capaz de comunicar mediante el lenguaje verbal o gestual lo que le ocurre.

El proceso del control de esfínteres ha de seguir los siguientes pasos:
  1. Introducción del orinal: Al principio será un objeto más que se pondrá a su disposición para que, a través de su manipulación y juego libre, lo llegue a conocer y se evite así su rechazo. Poco a poco le iremos invitando a sentarse en él durante breves espacios temporales planteados como un juego más dentro del aula. Aunque el orinal esté vacío, se elogiará al niño por esta primera aproximación y por las primeras independencias del pañal.
  2. Retirada parcial del pañal: Al principio podemos combinar el orinal con los pañales, invitándole a sentarse entre pequeños espacios de tiempo, para progresivamente ir aumentando el espacio temporal entre un pañal y otro. Cuando lleve cierto tiempo en que no normalmente el pañal está seco, podemos retirarlo hasta la hora de dormir. 
  3. El paso al inodoro: Cuando el control esté más afianzado y sea constante, se combinarán los momentos del orinal con las primeras aproximaciones al inodoro. Siempre supervisado por el adulto y con la participación del niño hasta que lo termine haciéndolo solo.
  4. Retirada completa del pañal: Posteriormente, retiraremos el pañal en la siesta y ya cuando el niño tenga más dominio y aguante, se retirará completamente incluyendo el de la noche.

Actitudes que hay que evitar:
  • Tener prisas por quitarle el pañal, adelantando el aprendizaje cuando el niño aún no está preparado para ello.
  • Presionar al niño.
  • Usar amenazas, riñas o castigos (lo cual genera una tensión y frustración que va a provocar accidentes más fácilmente).
  • Ridiculizar al niño y usar comparaciones.
  • Sentarlo en el orinal o váter a la fuerza.

Aspectos a tener en cuenta:
  • No todos los niños están preparados al mismo tiempo, cada uno tiene su momento.
  • Es necesario coordinarse con las familias para no caer en actos contradictorios.
  • No siempre es un proceso lineal; a menudo ocurren escapes y retrocesos. En estos casos hay que buscar la causa y nunca culpabilizar al menor.
  • Tenemos que buscar la autonomía del niño en esta tarea: bajarse el pantalón solo, quitarse el pañal, coger el orinal...
  • Debemos asociar al control de esfínteres otras acciones relacionadas con la higiene: limpiarse, tirar de la cisterna, lavarse las manos, etc.)
  • El aprendizaje del control de esfínteres también es una actividad educativa.

A continuación os dejamos una serie de cuentos que pueden acompañar a los niños y niñas en estos momentos de aprendizaje y aumentar su motivación:



            
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BIBLIOGRAFÍA:
- Rodríguez, A.J. y Zehag, M. F.: Autonomía personal y salud infantil. Madrid: Editex, 2009.
- Paniagua, G. y Palacios, J.: Educación Infantil. Respuesta educativa a la diversidad. Madrid: Alianza Editorial. 2012.

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